Responsabilidad social
En Interanza, entendemos la responsabilidad social como el impacto positivo que generamos a través de nuestra forma de trabajar y de conectar el campo con los mercados.
Nuestro compromiso se centra en construir relaciones responsables con productores, promover prácticas agrícolas sostenibles y contribuir al desarrollo de las comunidades vinculadas a la producción.
Creemos que el crecimiento del comercio agrícola debe ir acompañado de conocimiento, transparencia y respeto por las personas y el entorno.
Concepto de marca
Comunidades
La agricultura es un motor de desarrollo para muchas comunidades rurales. A través de nuestra actividad, contribuimos a generar oportunidades económicas sostenibles al conectar la producción local con mercados internacionales.
Este vínculo permite fortalecer las economías locales, impulsar el empleo y generar valor en territorios donde el campo es el eje principal de desarrollo.
Filosofía
Productores
Los productores son el eje de nuestra cadena de valor. Trabajamos junto a agricultores de diferentes escalas, acompañándolos en el acceso a mercados internacionales y en procesos de mejora productiva, manejo técnico y cumplimiento de certificaciones agrícolas.
Este acompañamiento permite integrar a los productores en cadenas de suministro globales, elevando sus estándares y generando oportunidades de crecimiento sostenible.
Nuestro principal aporte social se construye a través del fortalecimiento de esta cadena productiva, promoviendo profesionalización, conocimiento técnico y acceso a nuevas oportunidades comerciales.
Productos
Sostenibilidad ambiental
En Interanza promovemos una agricultura basada en conocimiento técnico, uso eficiente de recursos y mejora continua.
Trabajamos junto a productores en el monitoreo de la calidad del suelo y del agua, lo que permite tomar decisiones agronómicas más precisas y optimizar el uso de fertilizantes e insumos. Este enfoque favorece la salud del suelo, mejora la productividad y reduce el impacto ambiental.
De manera complementaria, buscamos comprender y gestionar el impacto de nuestra cadena logística. En el marco del proyecto CREA, desarrollado junto a ESPOL y KU Leuven, medimos la huella de carbono asociada al transporte terrestre y marítimo de nuestras operaciones.
Los resultados obtenidos—0.13 kg CO₂e en transporte terrestre y 0.27 kg CO₂e en transporte marítimo— nos permiten contar con información objetiva para mejorar continuamente la eficiencia de nuestras operaciones.
A través de este enfoque basado en datos, reforzamos nuestro compromiso con una gestión responsable y sostenible en toda la cadena de suministro.
